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miércoles, 30 de noviembre de 2011

CHALLENGE BARCELONA-MARESME 2011. REFLEXIONES

Prácticamente han pasado 2 meses y, salvo alguna bendita excepción, apenas he entrenado desde el Challenge Barcelona-Maresme. Desde luego echo en falta el entreno diario, esta obligada "desintoxicación" es muy dura, lo que provoca, entre otras cosas, que me cueste conciliar el sueño o no tenga tan buen humor como de costumbre. Y, pese a que corren unos tiempos financieramente tormentosos, siempre procuro tener una sonrisa para todo el mundo.

Pero vayamos al asunto. Algo que me sorprendió mucho, muchísimo y seguramente también a muchos de los ironmanes que disputaban la prueba fue en el tramo de ciclismo: En un determinado momento vi como una de las triatletas se paró en el arcén, acto seguido se acercó su marido con un bebé de unos 5-6 meses colgado de un arnés, con la espalda tocando el pecho de su padre; la chica se bajó el maillot para dejar un pecho al descubierto y empezó a amamantar al pequeño. En aquel momento me hice una historia de aquella auténtica ironwoman, pues a los pocos meses de dar a luz estaba disputando una dura prueba de resistencia y, seguramente, durante el embarazo también habría estado siguiendo alguna pauta de entrenamiento...
Después de presenciar aquella escena, cualquier sacrificio que hubiera hecho por mi parte quedaba totalmente minimizado por el esfuerzo y la entrega de aquella gran mujer. Os aseguro que es una escena que siempre recordaré.


A los pocos días y con la mente más serena, fui más consciente de la consecución de mi objetivo. Determinación, entrega, sacrificio, rigor, disciplina,... son algunos conceptos que seguramente son la base para cualquier deportista, y que en mi caso he ido asimilando en esta breve aventura. De hecho, hace 14 meses pensaba que nunca podría hacer un maratón y, por defecto, mucho menos un ironman. La noche de un domingo cualquiera Sergi y un servidor nos inscribimos al mismo tiempo en el Challenge, era algo de lo que habíamos hablado en algunas ocasiones pero por diferentes motivos, nunca acabábamos de materializar. En aquel momento cada uno disponía de una bicicleta de montaña y la experiencia de la Titan Desert. Y también, a partir de aquel momento, algo imposible pasó a ser difícil, pero no imposible. Poco a poco, con el entreno y el paso de los meses mi mente fue abriéndose hasta verme capaz de acabar el ironman. De hecho, debo confirmar aquella teoría que dice que esta prueba se rige porque un 80% es mental y el 20% restante es físico (Cuánto hemos aprendido del Principio de Pareto) Como recordarás por posts anteriores al ironman, yo mismo confirmaba que me quedaba mucho entreno, pero me veía capaz de acabar el ironman. Y, precisamente, dos meses después de inscribirnos le comentaba a Jimena y Xavi que si debía elegir entre entrenador personal, nutricionista o psicólogo deportivo me quedaba con éste último porque sabía lo dura que era la prueba y cómo cualquier mínimo contrapunto puede hacer que abandones.
Con esto último enlazo al apartado de agradecimientos.
Éste ha sido un éxito personal y también colectivo, porque sin la ayuda de muchas personas cercanas no habría sido posible. Y ya que hablaba de nutricionista, Dörte Froreich me ha enseñado en las últimas visitas mensuales cómo comer bien, en ser consciente de que soy lo que como, que la comida es la fuente de mi energía y que la comida también es el mejor medicamento para la enfermedad; seguir una pauta lógica y equilibrada es sinónimo de bienestar.

David Martínez es un auténtico crack, si tu cuerpo hace crack él te lo arregla; he pasado meses y meses sufriendo dolores y malestar en la rodilla sin caer en la cuenta que tenía una gran amigo y colega que siempre da buen rollo, energía positiva y, para colmo, un gran conocedor del cuerpo humano. Lleva el ritmo en la sangre y la palabra amor se personifica en su persona.

Manel Mazaira es otro responsable que tiene parte de culpa. Si años atrás no me hubiera aficionado al spinning por su culpa, es probable que ahora mismo no te estuviera dando la lata con tanto agradecimiento. He visto pocos profesionales como él entrenar duro y mantener siempre la motivación de la gente.

Si tuviera que nombrar a mi mentor ése es Eloi Ansón, durante casi dos años fue mi entrenador personal y es un auténtico maestro. Ama el deporte, disfruta entrenando y sabe transmitir todos los beneficios y valores que implican practicar una disciplina deportiva.

Maria Arenillas, una espartana dura y comprometida, si crees que has llegado a lo más alto del listón, ella te lo sube. Las pocas veces que he podido entrenar con ella he acabado cansado pero muy satisfecho. Ha sido de las pocas personas que siempre me han dado mensajes positivos y ánimos. Gran amiga y compañera de entreno donde sea y bajo cualquier condición climatológica.

Sergi Hernández, el segundo espartano en discordia, hace poco se nos mudó de "casa" y hace tiempo que no coincidimos en los entrenos. Él es un auténtico ironman, muy buen amigo, sufridor nato (no entiendo como no es del Espanyol), intuitivo, inteligente, fiel e imparable. Es la pieza fundamental en cualquier equipo humano.

Marc Casanovas y toda la familia de Corriol (Roger, Oriol, Juan, Anna, Marc,...) al instante me abrieron la puerta de su casa y me hicieron sentir como uno más de la familia. Este verano he disfrutado mucho compartiendo salidas por el Maresme. Por cierto, las palabras de ánimo de Oriol cuando nos vimos en el último tramo de ciclismo me pusieron "la gallina de piel".

Alberto y Juana, me han sabido indicar cuál es la mejor suplementación. Siempre atentos y cariñosos.

Aunque no lo parezca Kàtia Teixeira me ha motivado con nuestros "piques" en facebook y se preocupó por saber si mantenía una adecuada nutrición. Es más, es la responsable de que me "estrenara" en una clase de spinning. Si puedo elegir una palabra para definirla: Incombustible.

Josep Colomina, siempre con un paso por delante, se ha preocupado porque no nos faltara de nada, es un gran comunicador y entrenador. Su escuela Onetoone va a dar mucho que hablar. Qué vitalidad de tío!

La familia López Pérez me dio todo su cariño y motivación en cuanto supieron a lo que me enfrentaba.
Aún tengo pendiente entrenar con Marc, quien, sin apenas conocernos, se portó como un buen amigo.

Albert Michavila, fundador y esencia de Penyazo, sólo él y las tres Magdas vinieron a dar ánimos. Me lo encontré en el tramo de maratón y su presencia y ánimos fueron vitales para que pudiera finalizar los últimos kilómetros que me quedaban. Hay que tener moral para ir desde Barcelona a Calella un domingo por la tarde-noche para ver a un amigo y sus restos llegar a meta. "Amigo de sus amigos", está claro. Si necesitas confiar en alguien hazlo en otra persona, que ya lo tenemos ocupado. Seguro que habrás participado en alguna prueba deportiva y conocerás la fuerza de los que animan, esa fuerza es la que hace que lo acabes de dar todo; en Albert se concentró toda la fuerza de tod@s l@s que estoy hablando.

Magda sr., Magda y Magda jr., creo que es más duro estar pendiente y alrededor de una persona durante 14 horas, que una sola centrándose en lo suyo durante ese tiempo. Sé que Magda no comparte mis objetivos, así que tengo que agradecer su "neutralidad"y apoyo durante los últimos días.

También debo agradecer a tod@s aquell@s que me han obsequiado con mensajes negativos y derrotistas, pues me han servido para ignorarlos y, si cabe, para demostrar cuán equivocad@s estaban. La ilusión y la confianza son armas difíciles de superar.
No quiero evitar nombrar a aquell@s que me han apoyado y motivado en este reto y que en estos momentos no he plasmado en negro sobre blanco, mis anticipadas disculpas.
Por último, debo mencionar unas palabras del Maestro Yoda que he tenido en mente en los meses previos al Challenge:

"HÁZLO O NO LO HAGAS, PERO NO LO INTENTES"

jueves, 6 de octubre de 2011

CHALLENGE BARCELONA-MARESME 2011

Finalmente llegó el día D, el tan ansiado y respetado día en el que me iba a enfrentar ante una de las pruebas más duras que puedo imaginar: El “ironman” del Challenge Barcelona-Maresme (3,8km nadando + 180km bicicleta de carretera + 42km carrera a pie).
Si sigues con regularidad este blog o has leído las últimas actualizaciones, habrás podido observar que apenas he dedicado tiempo a entrenar esta prueba, hecho que engrandece aún más el término “temeridad”, que conlleva realizar un ironman.

Por último, y antes de relatar mi aventura, tienes que saber cuál ha sido mi progresión: 2009, primera participación en una carrera de 10km, la Cursa dels Bombers, un mes más tarde nos íbamos a disfrutar de la Titan Desert y en octubre el primer triatlón sprint, el Garmin Barcelona Triathlon. Después llegaron las 24h de Montjuïc (Ciclismo de carretera) y durante estos dos años algunas carreras más de 10km. A principios de 2011 primer medio maratón (la ½ Marató de Barcelona), en primavera la Marató de Barcelona y hace unos días el Challenge Barcelona-Maresme.

En cuanto a lo concierne a la competición, el objetivo principal era acabar la prueba; sabía que la prudencia me decía que acabaría entre las 12 y 14 horas, pero ante un reto de tales características debía dosificarme mucho y disfrutar de la experiencia.
También era muy consciente que la mejor parte que llevaba era el tramo de bicicleta. El tramo de natación no me preocupaba, la mayoría de veces que he entrenado esta disciplina he realizado 4km, así que tardaría más o menos, pero no tendría dificultades en finalizar este tramo. Y lo que peor llevaba, con diferencia, era la carrera  a pie; entre que entrené poco y que cuando me tocaba no lo hacía con muchas ganas, sabía que cuando empezara esta disciplina era cuando debía hacer frente a ese gran hándicap.

Y llega el gran momento, 75 machotas y machotes de la categoría Open, nos rodeamos de auténticos pros y demás federados, un total unos 1.200 triatletas aproximadamente. A las 8:38h dan el petardazo de salida de nuestra categoría y nos adentramos en las tranquilas aguas de la playa de Calella; como he anticipado, el tramo de natación no me preocupa, salgo tranquilo y adecúo el ritmo a mi respiración. El itinerario es adentrarse 200m  hasta las boyas de delimitación del litoral, girar a la derecha en dirección hacia Barcelona durante 1.900m aprox., avanzar hacia una segunda fila de boyas y volver al punto de inicio. Voy muy tranquilo durante todo el recorrido, hasta que me doy cuenta de que voy excesivamente lento (observando el fondo del mar y pensando en mis cosas), bueno ya está bien, una cosa es dosificarme e ir tranquilo y otra nadar mientras pienso en la lista de la compra… imprimo mas ritmo y continuo nadando más concentrado. Todo ok hasta la llegada, 1h 22’ un tiempo correcto, ni muy lento ni muy rápido.



Salgo corriendo hacia boxes, mientras me quito la parte superior del neopreno, el gorro y las gafas y busco con la mirada a Magda, al final la encuentro justo antes de la entrada a boxes; ahora tranquilidad, tardo 5 minutos en cambiarme para afrontar los 180km en bicicleta. No hay prisa, no hay premuras, ahora es cuando voy a disfrutar, a partir de este momento es MI momento. El tramo de bicicleta son dos vueltas de ida y vuelta Calella – El Masnou y  una tercera Calella – Mataró. Cojo la bicicleta, atravieso la línea que marcan los jueces para subirme a la bici y empiezo a pedalear, todos los entrenos que he realizado durante el verano en el mismo circuito van a dar sus frutos. Salimos por las calles de Calella hasta alcanzar la N-II y empiezo adelantar y a codearme con los cracks… y el sueño me dura apenas 10 minutos, todavía no me ha dado tiempo a saborear mi punto fuerte cuando un gran dolor me atraviesa la zona abdominal, dudo en vomitar o evacuar el vientre por el conducto ordinario. Otra vez no, el estómago no!!! Me aguanto, si evacúo sea por un lado u otro, es bastante probable que me encuentre peor. Verifico que no pedaleo con tanta fuerza, me cuesta llegar a los 30km/h, velocidad que no me cuesta mantener en ocasiones anteriores. Mantengo la calma, sigo pedaleando con dolor abdominal y empiezo a cumplir con la rutina de ingesta de barritas, geles, nueces, plátano y bebida isotónica. 



La ilusión puede más que el malestar, continuo mi camino hacia El Masnou, después de un gran rato llego por primera vez a Calella; a partir de este momento ya he dejado de ingerir nada, sólo agua, el último mordisco de barrita me sentó como una patada en el estómago. A mi segundo paso por El Masnou decido abandonar, el dolor abdominal no ha remitido, cada vez me siento más débil y apenas voy por la mitad del tramo de bici. Cuando llego a Calella me convenzo en acabar los 180km y abandonar, que no se diga que no lo he intentado. Llego a Mataró y doy la vuelta para encarar el último sector hasta Calella. Y es en este momento cuando el estómago me da una tregua, puedo imprimir más fuerza, aunque no acoplarme en posición aerodinámica, y vuelvo a adelantar a más triatletas, con cada pedaleo recupero la fuerza, el ánimo y la motivación. Mi estómago sigue ahí, pero logro mantenerlo a raya. Llego a Calella, dejo la bici y corro hacia boxes – no voy a defraudar a todos esos supporters anónimos – En boxes, me siento y cambio de opinión: Ya que me encuentro mejor voy a continuar, la ocasión merece el esfuerzo.



Me cambio las zapatillas, me coloco las cinchas rotulianas y las gafas de sol. Voy a continuar con el maratón, sí, pero con una actitud ultraconservadora. Corro durante los primeros 2km y a partir de aquí a caminar. Cada 2,5km hay un avituallamiento y en cada uno de ellos aprovecho para coger agua y comer naranjas, es lo único que acepta mi cuerpo.  Mi querido estómago vuelve de su letargo y me recuerda que sigue ahí, no va a hacer nada sin mí. Mientras camino pienso que me faltan 42km y 8h como máximo para llegar a meta. Realizo los primeros 10,5km en 2,5h, a este ritmo no llegaré a completar la distancia en el tiempo máximo y mi barriguita me impide poder ir más rápido. Empiezo la segunda de las cuatro vueltas y ni se me ocurre correr, durante esta segunda vuelta sólo pienso en vomitar, en parar y cagar o en hacérmelo encima, ninguna de las tres me convence. Llegado un momento prescindo de la escatología y me motivo: si llego a los 30km seguro que acabo el maratón. Los km 15 al 20 se me hacen muy duros, camino pero con mucho malestar, las piernas aguantan muy bien, pero mi sistema digestivo es mi peor enemigo. 



Comienzo la tercera vuelta, todo sigue igual y empieza a anochecer, a la mitad de esta tercera vuelta ya no encuentro naranjas en los avituallamientos, así que sólo tengo al agua de compañera. “Si llego al km 30 acabo el maratón” éste es mi objetivo y es el que logro finalmente. He alcanzado el km 30 y falta poco para empezar la cuarta y última vuelta. Me atrevo a correr y finalizo estos últimos 10,5km en 1h15’. Ya he llegado, soy un ironman!!!! La entrada a meta es gloriosa, todos los dolores se ausentan y decido disfrutar de los últimos metros con Magda jr. La organización me felicita y tiene el detallazo de obsequiar a la pequeña Magda con una medalla de finisher (poca broma, ahora es una ironbaby…)


Swim 1:22:57   Bike 6:44:49   Run 5:47:50.   TOTAL 14:10:39


Desde el día que nos inscribimos Sergi y un servidor pensé que si lo lograba quería agradecer expresamente a tod@s l@s que me han apoyado, motivado y animado en este reto. En otra ocasión lo haré, os lo aseguro. Pero en lugar de ello prefiero dedicar esta victoria personal a la memoria de Miquel, un buen compañero de spinning que nos dejó sin previo aviso. 

lunes, 19 de septiembre de 2011

TITAN SERIES: TEST DE UN IRONMAN

Las previsiones meteorólgicas decían que a partir del sábado por la tarde tendríamos fuertes lluvias localmente intensas. En otra situación me hubiera alegrado por las condiciones adversas, pero si debía entrenar casi 4km en el mar y 180km en bici de carretera ya no estaba tan contento con aquella situación. Tenía previsto empezar a las 8:30h e hice un llamamiento a 55 amigos para saber si alguien estaba dispuesto a acompañarme durante una o las tres disciplinas. Resultado: Fiasco. A excepción de las Magdas, que vinieron a dar apoyo moral, no conseguí ni un solo compañero.
Por cierto, mi objetivo era testear el gran reto de la temporada; así que debía realizar 4,2km nadando + 180km en bicicleta + 20km carrera a pie.
El sábado fue un día caótico durante el cual ni siquiera tuve tiempo de vaciar mis intestinos, algo que finalmente conseguí a las 9h de la noche. Finalicé el día con una sobrecarga en el gemelo izquierdo, que no daba buen augurio para el día siguiente. El domingo por la mañana sonó el despertador a las 6:45; me despertó, miré la hora, lo apagué y seguí durmiendo (pocos días me quedarán para permitirme ese lujo). En fin, después de despertarme, desayunar y recoger los enseres nos plantamos a las 11:50 en Vilassar. Y visto que el tiempo no acompañaba y las previsiones que había decidí cambiar el orden de las disciplinas: Bicicleta, carrera a pie y natación.

El primer tramo fueron 180km en 6h23', con tres paradas y el siguiente itinerario:

Vilassar - Calella
Calella - El Masnou
El Masnou - Calella
Calella - Mataró
Mataró - Calella
Calella - El Masnou
El Masnou - Vilassar

Me he cansado más escribiéndolo que haciéndolo... La segunda parte fueron 1h35' para casi 16km de carrera. Menos mal que durante el verano entrené esas distancias, porque con el ipod muerto me hubiera costado calcular la distancia. El recorrido fue salir de Vilassar hacia Barcelona por la playa y sucesivos paseos marítimos; a la altura de una determinada señal de tráfico tocó dar media vuelta.
Finalmente obvié hacer el tramo de natación, ya eran las ocho de la tarde, anochecía y pasé bastante frío durante toda la jornada. Es curioso, llover apenas lloviznó 10 minutos, aunque eché de menos un paravientos, o un maillot o un forro polar (dependiendo del momento en que los hubiera necesitado)

He sacado algunas conclusiones de este test:
1.- Sé que acabaré hasta los mismísimos de tanta barrita (por cierto, tanta ingesta de barritas generan unas flatulencias descomunales!!!!)
2.- Debo comprobar que todo en la bicicleta esté fijado y bien fijado (La gracia que me hizo que a los 20 metros cayera el bidón de los acoples y con éste 500ml de líquido isotónico)
3.- Como he comentado antes, el ipod murió. Comprobé más tarde que no me daba ninguna vergüenza ir soltando onomatopeyas y otros sonidos varios para motivarme y para asombro de algún transeúnte despistado...
4.- Soy conscinete de mi falta de entreno, pero también que con paciencia y perseverancia puedo llegar en buenas condiciones a meta.
5.- A iguales condiciones atmosféricas, mejor maillot + culotte que mono sin mangas.
6.- A los 50min de estar corriendo empecé a sentirme cómodo y aumenté el ritmo de las zancadas (y lo que todavía me quedará por delante)
7.- La bici es la clave y lo que mejor llevo (Lo que mejor llevo, no que sea un crack de la bici) así que paciencia y a un ritmo de casi 30km/h puedo llegar en buenas condiciones para el maratón.
8.- Nutrición e hidratación, sin éstas estoy perdido.
9.- La última fase no es un maratón, son 4 vueltas de 10,5km (Cuantos maratones he hecho? Uno y acabé fundido. Y cuantas carreras de 10km? Bastantés más. Así que pensaré que tengo que hacer una Mercè, una Jean Bouin, una Bombers y una Maquinista)
10.- DISFRUTAR. Pase lo que pase y llegado el día de la prueba sólo me faltará disfrutar la experiencia. Atrás habrán quedado los días de entrenos muy duros, los que no habré podido entrenar (muchísimos), los que tocaba descansar, los que no me apetecía entrenar (ninguno), los sacrificados por no estar con la familia (todos), la semanita que desvarié y quise abandonar, las ilusiones, las decepciones, las pequeñas lesiones,... todo lo que he vivido y aprendido en apenas un año. Todo ello será una amalgama de experiencias resumidas en unas horas que bien tendré que saber disfrutar.

Skyline de Chicago

domingo, 11 de septiembre de 2011

ENTRENAMIENTO VARIADO

Nueva temporada, nuevos objetivos y nueva rutina (al menos hasta el 2 de octubre). No voy a detallar los entrenamientos diarios para no aburrir a la audiencia. Simplemente me voy a limitar a señalar las pequeñas incidencias, que dan a este blog esa "vidilla" caracterizada por los accidentados acontecimientos que viven sus miembros.
Después de un lunes de reentrada y puesta al día en el trabajo, sólo me quedaba la noche para respetar la rutina de entrenos, así que me disponía a realizar 15km de carrera por el bochornoso asfalto de Barcelona; todo fluía normalmente hasta que empecé a notar un incómodo dolor en la rodilla, que poco a poco se fue haciendo más fuerte. Por prudencia, paré en el km 7.
Al día siguiente teníamos segunda sesión de entrenamientos en el Circuit de Catalunya; yo ya tenía en la cabeza que daría una vuelta y debería parar para no agravar más las molestias en la rodilla, pero todo lo contrario, las molestias no hicieron acto de presencia y me sentí mucho más cómodo y rápido que en la primera sesión. Resultado de todo ello: 80km en 2h 20'.
Los siguientes días, más de lo mismo, musculación, natación, musculación,... y llegó el viernes y la ansiada y temida visita al fisio. En esta ocasión no hubo mucha diferencia entre las torturas de la Santa Inquisición y la paliza que me pegó David, hasta tal punto que me bajé de la camilla para descansar de tanta "tortura".


Después de muchos dolores, maldiciones y gritos de lo más variado me dejó listo para seguir con mis locuras. Y eso que me encontró de todo menos oro y petróleo; creo que otra persona se habría dedicado al parchís después de saber cómo tiene uno el cuerpo...
En fin, ayer fue una jornada de descanso y esta tarde haré con Albert una tirada larga por las aguas del Mediterráneo.
La próxima más!!!

viernes, 2 de septiembre de 2011

VACACIONES 2011

Después de un mes de julio muy intenso han finalizado las merecidas vacaciones de agosto. Hacía más tiempo del deseado que no saboreaba la grandeza de las vacaciones: El descanso. Hablo del descanso como forma de desconectar del trabajo y su entorno, y ha merecido la pena.
Durante la primera semana cayó un libro que pretendía disfrutar durante todo el mes de agosto: Martín Ojo de Plata de Matilde Asensi, muy recomendable para los amantes de la novela histórica, como la mayoría de la producción de la escritora alicantina. Al mismo tiempo, estrenaba look veraniego, una rapada del 0,5 en la cabeza y un 0,0 en las piernas, durante una vespertina sesión que me costó dos horas y mil sudores. Y para acabar de rematar los sustos que le daba a mi santa suegra también estrené nueva compañera de salidas:

Specialized Tarmac sl2 2011

Con todo esto no podía desaprovechar las magníficas horas libres que me brindaba la canícula, todo lo contrario. Los amigos de Corriol, me abrieron las puertas de su casa de par en par, así que aproveché para apuntarme a todas las salidas que hacían, en un horario muy afín a mis gustos: A partir de las 14h. Marc se ha aportado como un amigo de toda la vida y el resto de corriolistas no han sido menos generosos: Marc, Roger, Juan, Oriol, Anna,...

Anna, Marc, Marc y Gabri

Así disponía la primera hora de la mañana para hacer los largos, los mediodías para hacer corrioladas y cuando no había más remedio también he salido a correr en el mismo horario, aunque han sido las menos de las veces. Pienso que la parte positiva de las salidas de running es que he aguantado sin problemas las carreras de entre 10 y 15km con el sol de justicia del mediodía y sin líquidos para reponer. Podía haber hecho más y mejor? Seguro, pero la parte que más he querido cuidar ha sido el descanso mental. Llegaré al 2 de octubre en peores condiciones que las que desearía, pero la ilusión, las ganas y la fuerza mental estarán ahí.
Por cierto, también hemos aprovechado para que la peque de la casa hiciera sus primeros pinitos:

En bici...

...y los primeros sólidos

Como es habitual, los paseos por la playa no han faltado, aunque el "moreno paleta" se lo debo a las salidas en bici. Y hablando de bicicletas, menudas máquinas me he encontrado estos días haciendo el circuito del Challenge! y a máquinas me refiero tanto a la bicicleta como al que la lleva... Sergi, tú que tienes el nivel, no nos falles.

En fin, todo lo bueno se acaba, así que para dar por concluido el periodo vacacional ayer fui con Pablo a estrenar la nueva temporada del Bicircuit en el Circuit de Catalunya. Muy recomendable, te olvidas de los coches y de los animales que los conducen y sólo te debes preocupar de dar las máximas vueltas posibles. La primera sensación es de euforia al poder pisar el mismo asfalto que las estrella de F1 y MotoGP, y luego te centras en el circuito: tres subidas, 2 bajadas y la recta de meta. Acabamos satisfechos con la experiencia y con ganas de repetir próximamente, especialmente un servidor, que tuve el honor de poder doblar a Pablo :)




sábado, 9 de julio de 2011

SPINNING

En esta ocasión toca hacer de "abuelo cebolleta". En un fugaz conversación con Ciscu recordé que hace 15 años que practico spinning. ¡15 años! Se dice pronto; te paras a pensar y hace 15 años, 15 años en el futuro te parecía casi ciencia ficción. Supongo que son los beneficios de la experiencia que hacen que te tomes las cosas con cierta perspectiva.
Hace 15 años "spinning" era una palabra extraña que apenas se oía fuera de los círculos más especializados, en una época en la que se empezó a popularizar y poner de moda el "fitness" (tres lustros más tarde es el momento del "running" y parece que la cosa deriva hacia el triatlón). En aquella época, en la que el vocablo spinning era una rareza, para dar una definición corta - y que tu interlocutor te entendiera - acababas por decir "es una clase de aerobic, pero en bicicleta estática" y la gente te entendía, pero anda que la definición tiene delito, verdad?







Una época en la que una sesión de spinning duraba una hora - como tiene que ser - y no 45 minutos.  Un ciclo en el que pasé de realizar 2 o 3 sesiones a la semana a practicar 2 sesiones diarias. Y es que en aquellas sesiones vespertinas nos juntamos un grupo heterogéneo encabezado por Manel Mazaira, en las cuales él lo daba todo y los demás no íbamos a defraudar su entrega. Después de aquellos "dobletes" seguíamos en la sala de musculación, hasta apurar los últimos minutos antes de la hora de cierre del Dir Diagonal. 
Rara era la noche que, después de finalizar uno de aquellos entrenamientos, no me dolieran las piernas cuando subía las escaleras de casa. Y rara era la pinta que lucía un servidor: tuve la santa manía de utilizar calcetines de deporte largos; tienes en mente los clásicos calcetines de deporte, blancos y con dos franjas horizontales, roja y negra? Los enfundaba dentro de unas preciosas Carnac rojas,  lo que sobraba de ellos lo recubría por encima de las zapatillas y ya estaba "mono" para taconear.
15 años después sigues encontrando a gente muy maja y heterogénea, con la que siempre hay muy buen ambiente y con la tienes el denominador común de practicar este vicio sano.
Podría haber aprovechado para relatar los beneficios y virtudes de practicar spinning, pero como seguro que vas a encontrar mucha literatura al respecto y esto que lees es un blog, o cuaderno de bitácora, me he decantado por escribir las experiencias más propias de dicho cuaderno.